Te llevaste al irte casi todo. Pesa más el vacío que la nevera y los hielos.
Te quedaste al quedarte casi todo. La espera, la treintena, las noches del sofá.
Hasta las lágrimas se quedaron.
Las canciones de Miranda y las pesas de diez kilos. Las cuentas en bancos del norte y la letra de la hipoteca.
Te llevaste al quedarte las ganas, el autobús de línea hasta Puerta Osario, los chupitos de ron.
La ansiedad, y las series del domingo.
Te quedaste al irte con la persona que fui. Y un altillo y el canapé bajo la cama.
Te fuiste al quedarte solo contigo.
Te quedaste al quedarte casi todo. La espera, la treintena, las noches del sofá.
Hasta las lágrimas se quedaron.
Las canciones de Miranda y las pesas de diez kilos. Las cuentas en bancos del norte y la letra de la hipoteca.
Te llevaste al quedarte las ganas, el autobús de línea hasta Puerta Osario, los chupitos de ron.
La ansiedad, y las series del domingo.
Te quedaste al irte con la persona que fui. Y un altillo y el canapé bajo la cama.
Te fuiste al quedarte solo contigo.