Las voces no deben ser medidas por lo bonitas que sean. Sino sólamente si cuentan la verdad DYLAN

sábado, 17 de mayo de 2014

Cien razones por las que vivir

Parafraseando al parafraseado, este post sale de aquí. Ahí van las mías:

1. "Eso no tiene importancia en estos momentos". La autenticidad de Gable en la piel de Rhett Butler, el primer hombre conocido.

2. Battlestar Gallactica 2003. So say we all. Bendita seas tú y el fruto de tu vientre, Kara Trace.
3. I wish I were blind de El Boss en todas sus variantes y maneras.
4. Instagram, la Instragam de aquellos que hacen que una foto valga más que mil palabras.
5. El perrito de lomo de El ventorrillo, las Bravas del Chef y el pinchito del Sevilla. Conocer y querer Melilla y haber crecido en esa otra orilla del Mediterráneo.
6. Los aparadores daneses de mediados del XX. Todos.
7. La colección de vinilos heredados de un padre, que los firmaba, sellaba y numeraba como piezas únicas de momentos vitales y me descubrió The Beattles, The Shadows y Dire Strairs.
8. La escena final del final de Six feet Under. La vida es corta.
9. Los versos de Gil de Biedma y cómo se grabó que Nunca volveré a ser joven:
     
     Que la vida iba en serio
     uno lo empieza a comprender más tarde
     -como todos los jóvenes, yo vine
     a llevarme la vida por delante.
     Dejar huella quería
     y marcharme entre aplausos
     -envejecer, morir, eran tan sólo
     las dimensiones del teatro.
     Pero ha pasado el tiempo
     y la verdad desagradable asoma:
     envejecer, morir,
     es el único argumento de la obra

10. El Nacimiento de la Venus de Botticelli en vivo y en directo. Florencia es más Florencia con ella dentro. 

11. El momentazo de la guitarra agónica de The Edge en Bullet the Blue sky. Sí, sé que hay guitarras más virtuosas pero a mi me pone. 
12. La edición bilingüe, el momento y la tensión sexual de las Elegías de Duino de Rainer Maria Rilke.
13. El spotify. La insoportable infinitud de toda la música que no podrás oír. Toda.
14. Los slice de Pizza Margarita de Little Italy de New York City. Nunca dio tanto tan poco.
15. El retrato de la mujer de Egon Schiele


16. James Gandolfini. Y la primera escena de Los Soprano. Todas. 
17. Tim Minchim
18. El mónologo de Weeds de Andy sobre Irak
19. El discurso de Luther King, Yo tengo un sueño
20. Los sábados ochenteros con La bola de Cristal, hipnotizada entonces y comprendidos ahora.
21. That´s life de Frank Sinatra.
22. Charles and Ray Eames.
23. Andalucía.
24. La primera y la última vez que vi el Thriller de Michael Jackson.
25. La Callas de Beaton.

26. Las polaroids, en su concepto general, y en particular las de las mujeres de Araki y el cine de Andrey Tarkovsky.

27. La Fontaine de Marcel Duchamp. Sus huevos.

28. Las conversaciones de Hitchcock y Truffaut.
F.T. He visto varias veces su siguiente película, The Ring (El ring). No es un film de suspense, no contiene ningún elemento criminal. Digamos que es una comedia dramática que pone en escena a dos boxeadores enamo- rados de la misma mujer. Me gusta mucho.
A.H. Era una película realmente interesante. Yo diría que después de The Lodger, The Ring fue el segundo film de Hitchcock. Había toda clase de innovaciones y me acuerdo de que una escena de montaje muy elaborada fue aplaudida en el estreno de la película. Era la primera vez que esto me sucedía:
Había toda clase de cosas que ahora ya no se harían, por ejemplo, una fiestecita por la noche, después de un combate de boxeo. Se llenan las copas de champán y se ve burbujear perfectamente el champán y las burbujas... Se hace un brindis a la protagonista y advertimos que ya no está allí porque ha desaparecido con otro hombre. Entonces el champán ya no burbujea. 

29. La cátedra Jean Monet de Jose Antonio Jáuregui, sus libros, sus reglas del juego, y los ensayos que me obligó a escribirle.
Hay que desconfiar puesto que, de otro modo, se podría confundir la “creencia con la ciencia

30. Los podcast sobre la IIGM.

31. El vivido recuerdo de mi abuela y todo lo que le mandábamos y guardaba.

32. El Bel di vedremo de La Tebaldi.
33. El dream a little dream del tandem formado por Ella Fitzgerald y Louis Armstrong. 
34. El verano de los tanques de salmuera.
35. Los sonetos volando de Sabina.
36. La rúptura de la cuarta pared de Annie Hall y la aparición de McLuhan. Si la vida fuese así...
37. Berlín, sus avenidas y su desordenada y potente urbanidad.
38. Los Pasajes de la Historia de Juan Antonio Cebrían. Te seguimos echando de menos.
39. El cocido montañés de La cigoña de Ruiloba.
40. Las portadas de The New Yorker
41. La poesía de Alejandra Pizarnik y estos versos en concreto:
      una mirada desde la alcantarilla
      puede ser una visión del mundo
      la rebelión consiste en mirar una rosa
      hasta pulverizarse los ojos
42. La arquitectura de Stalin y su monstruosa modernidad, el constructivismo y Deineka.
43. Los estereotipos y la confrontación entre Audrey Hepburn vs Marilyn Monroe.
44. Las editoriales Taschen y Lumen, la democratización del arte y la poesía.
45. La cerámica de la RDA.

46. El vino Verdejo.
47. La lámpara sputnik.
48. Las plumas de Dorothy Parker y Carmen Laforet y sus desnudos del alma femenina.
49. La cultura dixie.
50. La vaca loca de Denny Crane.
51. Los tejados de Madrid.
52. La trilogía de El Padrino.
53. Las miniseries de la BBC y el eterno disfrute de recrearse en la época victoriana.
54. Las Pulgas, el Rastro, Williansburg, la Via del Governo Vecchio y Mauerpark.
55. La perfecta sevillana de Saura.
56. El cortometraje del surrealismo de Buñuel, Un perro andaluz.
57. La isla de Paros.

58. Los estándares de la Bauhaus.

59. La Barcelona de Freddy Mercury y Montserrat Caballé. 
60. Las terrazas restaurante de Estambul, su horizonte y el uso del jetón.
61. El aura melancólica de los puertos.
62. Los chupas de los clubes de moteros.
63. Van Morrison. 
64. Los tatuajes de Billy Bob Thorton. ¿Por qué?
65. Los candelabros Nagel en oro, plata, bronce, uno, dos, diez, apilados, sueltos.

66. El arranque de la serie Studio 60. La lucha entre el arte y la economía. 
67. La cabecera de True Blood y el temazo Bad things .
68. Las fundas nórdicas.
69. La visión de los chicos de Artefacto.
70. Esta foto:

71. Los embarazos que van bien y tiran millas.
72. La tortilla de patatas del Jose Luis.
73. El ciervo-cierva de Guille García-Hoz.

74. La duquesa de Castiglione de Pierson.
75. El neoimpresionismo, Pedro Sandoval y sus metros de arte.
76. La manicura que hacen las chinas..
77. Los vestidos lenceros sobre las curvas de la Taylor en La Gata sobre el Tejado de Zinc.
78. Las localizaciones, los personajes, los cambios y la actitud de Bowie en Ashes to ashes.
79. El acuerdo de Schengen y las fronteras abiertas.
80. El descubrimiento del concepto de felicidad sintética.
81. La textura de la Canon 5d.
82. Los teléfonos heraldo recuperados.

83. El trabajo de redactora de programas de televisión y la gente que te descubre.
84. Los pases de prensa.
85. El Ready to start de Arcade fire.
86. El atardecer de La manzanillera mexicana.

87. Mi fotografía de Leopoldo Pomes.
88. La pasión de The lumineers en este cover del Subterranean Homesick blues de Bob Dylan.
89. Bob Dylan.
90. La América obrera de las fotos de Walker Evans.

91. Las nuevas generaciones familiares con más inquietudes y cabeza.
92. Estos versos de Gerardo Diego a mi tio José Pérez-Bustamante:
       Yo quería un valle así
       entre una peña y un río.
       Luces del Saja,
       sombra de Ibio.
93. Descubrir el otro lado de La noche de los Muertos Vivientes.
94. Las moleskine.
95. Estar enamorado como Joaquin Phoenix en Her mientras canta The moon song
96. La Mahou.
97. El mapa mundi de Arno Peters. El mundo es así y Europa es chiquitita:



98. Tener tres motivos más.
99. Las ganas de crear letras.
100. Mañana.



viernes, 16 de mayo de 2014

Los mejores carecen de toda convicción, mientras que los peores están llenos de apasionada intensidad

William Butler Yeats

Carnaval



Podría caer y levantarme tarde
y ser la miel en tus labios, y dejarte sujetarme.
Acercarme al filo de la navaja y del alfeizar,
sostenerte a tientas, romper la baraja.
Dejé de buscar cuando me ardían las pupilas,
dejaste la casa sin barrer y las cortinas cerradas,
el sofá deshecho donde dormí,
llamaré hogar al lugar que me abrace.
El calor de un cruce de miradas,
Al desayuno en la cama y la mesa puesta.
Al tic tac de las horas ganadas,
del carnaval de los días de fiesta.